Venezuela avanza negociaciones para estatizar Faja

CARACAS (Reuters) - Venezuela avanza en su plan de nacionalizar los multimillonarios mejoradores de crudo pesado de la Faja del Orinoco al anunciar el lunes que ya está en negociaciones con dos de las principales compañías privadas que los operan, la estadounidense Exxon Mobil y la francesa Total.
El presidente Hugo Chávez, como parte de su plan de estatización de sectores estratégicos de la economía para avanzar a un “socialismo del siglo XXI,” dictó la semana pasada un decreto para que PDVSA tome mayoría accionaria en los cuatro proyectos que mejoran el crudo pesado de la Faja Petrolífera antes del 1 de mayo, como había anunciado en enero.
En estas negociaciones, Ramírez dijo que PDVSA plantea compensar a los accionistas de los mejoradores, valorados por estudios privados en más de 30.000 millones de dólares, con transferencias de crudo en vez de efectivo.
“Los mecanismos de pago están hechos con un acuerdo con las empresas de compensación de envío, de colocación de crudo en los circuitos de ellos,” dijo el ministro de Energía, Rafael Ramírez, en una conferencia de prensa.
Estos proyectos -Petrozuata, Cerro Negro, Sincor y Hamaca- mejoran el crudo pesado del Orinoco para que pueda ser procesado por refinerías tradicionales y tienen una producción conjunta de unos 600.000 barriles por día (bpd).
“Tenemos la instalación del comité de transición entre Exxon Mobil y PDVSA, donde Exxon Mobil (…) da un paso al frente en la conformación de estos comités técnicos de transición para (…) entregar las operaciones de Cerro Negro a PDVSA antes del 1 de mayo,” dijo Ramírez.
La semana pasada, fuentes de la industria adelantaron a Reuters que Exxon la mayor petrolera del mundo, está dispuesta a ceder el control de las operaciones del mejorador a PDVSA en la fecha dispuesta por el Ejecutivo.
El grupo estadounidense, con una participación del 41,7 por ciento en Cerro Negro, opera el mejorador en representación de sus socias PDVSA, que posee otro 41,7 por ciento, y la británica BP, que ostenta un 16,6 por ciento.
Por su parte, el presidente de la petrolera francesa Total, Christophe De Margerie, confirmó que también están negociando con las autoridades energéticas venezolanas para lograr un acuerdo en el proceso de nacionalización de la Faja.
“Hemos sostenido importantes discusiones de cómo vamos a trabajar en los próximos meses, especialmente en el marco del nuevo decreto ley que ha sido anunciado por el jefe del Estado, (Hugo Chávez),” dijo De Margerie, cuya compañía tiene una participación mayoritaria del 47 por ciento en Sincor.
Sin embargo, otros grupos privados presentes en la Faja han dicho que todavía no han comenzado a negociar con el gobierno.
“No hemos tenido discusiones significativas con las autoridades venezolanas,” dijo la semana pasada James Mulva, consejero delegado de la estadounidense Conoco Phillips, socio mayoritario en Petrozuata con un 40 por ciento.
Pese al anuncio, el ministro reiteró que Venezuela tomará los proyectos si en cuatro meses no alcanzan un acuerdo con los grupos privados para que PDVSA tenga mayoría accionaria en los mejoradores, en los que también están presentes la estadounidense Chevron y la noruega Statoil .
“Si transcurridos los cuatro meses no existe acuerdo, entonces vamos a tomar control directo de todas esas operaciones,” advirtió Ramírez.
Venezuela está inmersa en un proceso para certificar las reservas en la Faja, que según las autoridades petroleras podrían ser las mayores del mundo con unos 235.000 millones de barriles de crudo pesado y extrapesado.

ACUERDO POR CAMPO JUSEPIN
Además, el ministro de Energía, que también ocupa la presidencia de PDVSA, pactó con Total y BP una compensación de 250 millones de dólares por el campo Jusepín, que el Estado tomó en el 2006, aunque especificó que este monto tampoco será cancelado en efectivo.
Venezuela asumió el control del área en abril del 2006 tras no lograr un acuerdo con Total y BP para que migraran sus viejos convenios al modelo de empresa mixta con mayoría estatal que promueve el gobierno.
“Estos 250 millones de dólares tampoco vamos a erogar como dinero, sino que tenemos una manera de arreglo con ellos que otro día se los voy a explicar, pero que no involucra ese esfuerzo en dinero,” dijo Ramírez sin dar más detalles, aunque afirmó que todas las partes están “satisfechas.”
El campo Jusepín, en el oriental estado Monagas, producía alrededor de 30.000 barriles por día (bpd) cuando fue tomado por el gobierno. Total tenía una participación del 55 por ciento, mientras que BP ostentaba un 45 por ciento.
Venezuela, uno de los principales exportadores mundiales de crudo y cuarto abastecedor externo del mercado estadounidense, finalizó en enero del año pasado la migración de unos 32 convenios operados por grupos privados a empresas mixtas controladas por PDVSA.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.